Hemos llegado a la penúltima fase: la de los pases generales.
Hay un peligro en ella: la sensación de que ya hemos terminado, de que cada uno crea que ha terminado al menos “su parte”.
Los pases generales no deben servir para repetir mecánicamente el texto, para repetir las posiciones, para pasar una y otra vez la obra. Al revés: debe servir para que crezca todo: los personajes, la puesta en escena, la conjunción entre todos los elementos.
Hemos llegado pronto y hemos llegado bien a este momento. Disfrutémoslo, pues. Sabemos ya que vamos a llegar al estreno del día 24 con el taller bastante resuelto y eso nos debe dar a todos un punto de tranquilidad, pero no nos acomodemos en él.
Como director me pongo ya un aprobado justo. Voy a por el notable, y, si es posible, a por el sobresaliente. ¿Qué vas a hacer tú como actor, como actriz?
Créeme: ese peligro de relajación excesiva existe. Lo he visto en muchos momentos anteriores de mi carrera profesional. Los actores no deben confiarse jamás. No debes, como actor o actriz, dejar de avanzar. Exígete cada día.
Así como tú tendrás una opinión sobre el espectáculo que entre todos estamos haciendo, yo tengo la mía: me parece correcto, tiene bastante dignidad, pero es mejorable, manifiestamente mejorable.
¿Vamos a mejorarlo?
Paco Ortega

[...] (Ver en Desde la Dirección Los pases generales deben servir para dar un salto de calidad) [...]